La actividad física, entendida como cualquier movimiento corporal que implica gasto de energía —como caminar, subir escaleras, bailar o practicar deporte— es clave para mantener una vida saludable a cualquier edad, porque mantenerse en forma no es solo una cuestión estética: es una práctica esencial con grandes beneficios relacionados con la salud física, mental y social.
Desde fortalecer los huesos y músculos hasta mejorar el estado de ánimo, la actividad física es una práctica accesible y poderosa al alcance de todos. Con constancia, variedad y placer, hacer ejercicio puede convertirse en una fuente de salud, energía y felicidad.
Por si todavía necesitas más razones para comenzar a practicar alguna actividad física, aquí hacemos un repaso de todos sus beneficios:
1. Fisiológicos y de prevención de enfermedades

- Controla el peso y el metabolismo: ayuda a regular el peso corporal, reduce la grasa, aumenta la masa muscular y mejora el metabolismo basal, un aspecto muy importante a tener en cuenta, ya que controla la energía mínima que el cuerpo necesita para mantener sus funciones vitales básicas en reposo.
- Fortalece los huesos y los músculos: aumenta la densidad ósea y la resistencia muscular, previniendo la osteoporosis y evitando lesiones en el día a día.
- Mejora la salud cardiovascular: reduce la presión arterial, controla el colesterol y disminuye el riesgo de infartos y enfermedades del corazón.
- Aumenta la calidad de vida: algo tan sencillo como caminar unas dos horas diarias puede alargar y mejorar tu calidad de vida, ya que poco a poco te irás sintiendo mejor contigo mismo.
2. Mentales y emocionales

- Mejora nuestro estado de ánimo: al activarse las endorfinas, serotonina y dopamina, se reduce el estrés, la ansiedad y la depresión, consiguiendo que nos sintamos con más energía.
- Mejora la calidad del sueño: hacer ejercicio nos ayuda a estar más activos, y también nos produce un cansancio añadido que favorece conciliar el sueño y alcanzar un descanso más profundo al final del día.
- Potencia la función cognitiva: mejora la memoria, la concentración y puede ralentizar el deterioro mental.
- Incrementa la autoestima y el bienestar psicológico: al hacer ejercicio cada día queremos superarnos y alcanzar nuevas metas físicas, esto reforzará nuestra autoconfianza y la percepción positiva de nosotros mismos.
3. Sociales y de relaciones personales
- Promueve la sociabilidad: si lo tuyo es practicar actividades físicas grupales, estás de suerte porque mejorarás tus relaciones personales con otras personas y te ayudará a crear nuevas amistades.
- Facilita la participación comunitaria: los eventos relacionados con la práctica de actividad física, como carreras o eventos locales deportivos, fomentan el sentido de comunidad y un estilo de vida saludable.
Recomendaciones y consejos
Tanto si ya eres un habitual y practicas alguna actividad física como si quieres iniciarte en este nuevo mundo, recuerda tener en cuenta estos consejos y recomendaciones:

- Consulta a tu médico antes de comenzar: especialmente si eres sedentario, una persona mayor, estás embarazada o padeces alguna patología.
- Combina distintos tipos de ejercicio: aeróbico, fuerza, flexibilidad… cada uno te aportará beneficios complementarios.
- Hazlo accesible y placentero: elige la actividad que más te apetezca, y escucha música o practícala con amigos o familia, seguro que te ayudará a mantener la actividad durante más tiempo.
- Pequeños gestos suman: cambiar algunos de tus hábitos diarios, como caminar algo más de lo que sueles hacer, subir escaleras o hacer pausas activas ya marcarán la diferencia.
- Adapta el ejercicio según la etapa de tu vida: un aspecto clave, ya que los resultados a largo plazo mejoran cuando la actividad se ajusta a la etapa de vida y necesidades individuales.
Guía práctica: ejemplos de actividades según objetivos
Este resumen final te ayudará a convencerte que practicar alguna actividad física es fundamental para mejorar tu día a día y sentirte mejor contigo mismo.
- Caminar, correr, nadar, ir en bici, bailar: mejora la salud cardiovascular (150 min por semana a un nivel moderado, o 75 min de forma más intensa).
- Caminar mínimo 30 minutos al día: alarga y mejora nuestra calidad de vida.
- Carreras populares o marchas en grupo: activa nuestra parte social y comunitaria (siempre que puedas acude a alguno de los eventos que se celebran en tu ciudad o en lugares cercanos).
- Pesas, calistenia, ejercicios de resistencia: refuerza la musculatura y los huesos (2-3 veces por semana).
- Yoga, estiramientos, pilates: mejora la flexibilidad y la movilidad (2-3 veces por semana).
- Cualquier actividad placentera y moderada: ayuda a mantener nuestro bienestar mental y a conciliar el sueño (durante el día, no muy cerca de la hora de irnos a dormir).