Llega esa época del año en la que el cine se convierte en un refugio perfecto: luces tenues, mantas suaves y una buena historia que acompañe el espíritu festivo. Entre tantas opciones, siempre hay muchas películas que, sin importar cuántas veces veamos, siguen despertando nostalgia, ilusión y risas. En este artículo recordamos algunos de los títulos imprescindibles para ver en Navidad, que han acompañado a generaciones y que siguen siendo el plan ideal para disfrutar en familia o en solitario. Y dedicamos el final a una mágica saga, ¿te atreves a descubrirla?
¡Qué bello es vivir! (Frank Capra, 1946)

Parece mentira que una película que aborda temas tan delicados de salud mental, como el suicidio, pueda transmitir a la vez una esencia tan profundamente navideña. Solo un director tan talentoso como Frank Capra podría transformar una historia de este calibre en un clásico de las fiestas.
La película narra la vida de George Bailey, un hombre corriente que lucha por mantener a flote el pequeño banco familiar. Cuando el negocio no sale como esperaba y se ve superado por las circunstancias, toma una decisión que, sin saberlo, cambiará su vida por completo. Filmada en un evocador blanco y negro, es una obra perfecta para rememorar aquellas películas del siglo pasado cuya calidad y encanto permanecen intactos con el paso del tiempo.
Solo en casa (Chris Columbus, 1990)

La película, que relata la historia de la familia McAllister, es una opción ideal para disfrutar en familia y pasar un rato lleno de diversión. Kevin McAllister, su protagonista de tan solo ocho años, debe ingeniárselas para sobrevivir a unas navidades en soledad y enfrentarse a la peor compañía posible: los torpes ladrones Harry y Marv.
Es una de esas películas nostálgicas que podemos ver año tras año sin cansarnos. Además, cuenta con una segunda parte icónica, perfecta para mantenerte entretenido durante toda una tarde de domingo.
El diario de Bridget Jones (Sharon Maguirre, 2001)

Si estas navidades buscas una película que combine humor, nostalgia y encanto, El diario de Bridget Jones es la opción ideal. Esta cinta, que revolucionó los inicios de los 2000, se convirtió en un auténtico fenómeno de la cultura pop gracias a su manera natural y divertida de retratar el caos cotidiano. Una historia basada en la novela homónima de Helen Fielding que reunió a tres grandes actores del momento, como Renée Zellweger, Hugh Grant y Colin Firth.
Volver a ver las películas de Bridget Jones durante la Navidad es un plan acogedor y divertido. Una dosis de risas, romance y autenticidad nunca vienen mal para acompañar estas fiestas. ¿Qué mejor regalo que reencontrarse con Bridget?

Love Actually (Richard Curtis, 2003)
Este film es uno de esos títulos que se han convertido en símbolo de amor y magia navideña. La emblemática comedia romántica de Richard Curtis entrelaza múltiples historias que, aunque a veces rozan lo disparatado, han marcado profundamente la manera en que se han concebido las películas navideñas durante los últimos años.
Ambientada en un Londres vibrante y festivo, la cinta nos sumerge en una serie de relatos divertidos, emotivos y sorprendentes, donde hay desde amores imposibles hasta inesperados éxitos musicales, convirtiéndola en un clásico moderno que muchos vuelven a ver cada diciembre como un pequeño ritual. Si aún no la has visto, prepárate para una película que consigue dejarte el corazón un poco más calentito.
The Holiday (Nancy Meyers, 2006)

Después del éxito rotundo de Tú a Londres y yo a California, la directora Nancy Meyers volvió a conquistar al público con The Holiday, una comedia romántica ambientada en la época navideña que se ha convertido en una opción ideal para disfrutar durante las fechas. En este film nos cuenta la historia de dos mujeres que se enfrentan a una desilusión romántica. Para superarlas, deciden intercambiar sus vidas durante las fiestas navideñas, un hecho que les cambiará la vida. En ese viaje ambas tendrán la oportunidad de reconectar consigo mismas.
Repleta de un elenco de lujo, con Jude Law, Cameron Diaz, Kate Winslet y Jack Black, este clásico contemporáneo nos enseña que, a veces, un cambio de aires es justo lo que necesitamos para sanar el corazón.
Pesadilla antes de Navidad (Henry Selick, 1993)

En la década de los 90, Disney presentó una nueva película de animación hecha a partir del stop-motion, una técnica innovadora de la época. Pesadilla antes de Navidad cambió la forma de entender el cine fantástico y de “miedo” porque, aunque presente una estética única y tétrica, es una película pensada para toda la familia.
La idea nació de un poema escrito por el ingenioso Tim Burton, en el que imaginaba a Jack Skellington, el Rey Calabaza, cansado de repetir la misma celebración de Halloween año tras año. Esa rutina empuja al protagonista a descubrir, por accidente, el mundo de la Navidad. Fascinado por aquel universo desconocido, Jack decide reinventar la festividad e impregnarla de su propia estética gótica y oscura, opuesta a la navidad tal y como la conocemos.
Los críticos no tardaron en aplaudir la valentía visual y narrativa de la película, que se convirtió en el refugio para quienes aman lo raro, lo bello y lo espeluznante a la vez. Y así, entre calabazas y villancicos, Pesadilla antes de Navidad demostró que la magia nace cuando alguien se atreve a mezclar mundos que, en teoría, no deberían encajar.
El Grinch (Ron Howard, 2000)

Pasarán los años y la adaptación de El Grinch, protagonizada por Jim Carrey, seguirá siendo un icono navideño para las últimas generaciones. Su humor cargado de sátira y la energía desbordante de Carrey han convertido esta película en un clásico y referente de la época.
El Grinch, pese a ser un personaje amargado, sarcástico y empeñado en sabotear la Navidad, se ha consolidado como un fenómeno cultural. Su figura ha trascendido la pantalla gracias a su mezcla de irrelevancia y vulnerabilidad, convirtiéndolo en uno de los “antihéroes” más queridos de la temporada navideña.
Cada año, este personaje regresa para recordarnos que incluso aquellos que reniegan de la Navidad pueden descubrir algo de calidez en medio del caos festivo. Y así, año tras año, el Grinch vuelve a colarse en nuestros hogares para recordarnos que, al final, todos tenemos un poquito de él… y que eso también forma parte de la magia navideña.
La saga de Harry Potter: 8 películas (Alfonso Cuarón, Chris Columbus, David Yates y Mike Newell, de 2001 a 2011)

Para muchas personas ya no es Navidad si no ven del tirón (o en varios momentos) las ocho películas de Harry Potter. Este personaje creado por J.K. Rowling, llevado al cine no ha hecho más que ampliar su éxito a lo largo de las décadas, ya que nunca pasa de moda.
Toda una generación ha crecido disfrutando la saga del mago más famoso del mundo, viviendo con gran emoción las aventuras de Harry, Ron y Hermione, protagonizados por los actores Daniel Radcliffe, Emma Watson y Rupert Grint, quienes han ido creciendo (también en aspecto) con sus personajes. A lo largo de sus ocho películas han pasado actores tan carismáticos como Alan Rickman, Ralph Fiennes, Maggie Smith, Emma Thompson, Helena Bonham Carter o un jovencísimo Robert Pattinson.
Al igual que la publicación de los libros de la saga eran un acontecimiento, su versión filmada, era un éxito de taquilla indiscutible. Y aunque no se trate de películas estrictamente navideñas, el espíritu invernal y la magia hogareña de Hogwarts hacen que cada entrega se sienta como un regreso a casa. Revisar la saga en diciembre no es solo un plan entretenido, es una tradición que transporta a muchos a su infancia. Así que prepara una manta, tu bebida caliente favorita y deja que la magia te acompañe en estas fechas.